¿Qué red social debo elegir para mi empresa?

A medida que crece el número de personas que se unen a las redes sociales, aumentan las empresas que desean conectarse con su público a través de estas plataformas, en especial las pymes y emprendedores independientes.

Nadie niega la importancia de tener una identidad digital que se vea reflejada a través de estos medios sociales; sin embargo, muchas empresas, por el afán de aumentar visibilidad en el mundo digital, cometen el error de abrir perfiles y páginas en varias redes sociales sin tener un plan de acción que les permita enfocar sus esfuerzos a cumplir objetivos claros.

Es aquí donde las compañías se deben preguntar: ¿Qué red social debo elegir para mi empresa? La respuesta a esta inquietud depende mucho de variables como el público al que le están apuntando, el tipo de interacción que desean tener con su comunidad, el contenido que van a compartir, la zona geográfica, entre otras.

Cada red social tiene sus características propias que la diferencian del resto de plataformas sociales y conocerlas hará que tomar la decisión sobre cuál es la adecuada sea más fácil.

Facebook: Con más de 2 mil usuarios activos, Facebook es la red social más grande que existe hoy en día. Cuenta con una plataforma de publicidad muy estable que permite realizar segmentaciones muy especializadas que te ayudarán a obtener mejores resultados. Además, cuenta con la ventaja de que puedes compartir contenidos en diferentes formatos, tanto audiovisuales como de texto, lo que la hace muy versátil.

Instagram: Esta es una plataforma netamente visual perfecta para aquellos que buscan mostrar sus productos jugando con la estética y los conceptos. Comparte con Facebook el mismo programa para hacer publicidad, lo que significa que es muy confiable y permite enfocar las publicaciones a un nicho de mercado muy selectivo. Es una de las redes sociales que crece con mayor rapidez y es ideal para los negocios e-commerce.

LinkedIn: Es la red profesional por excelencia. En esta red no se muestran los productos que ofrece la empresa, sino que ayuda con el posicionamiento en el sector. Es muy útil para las empresas que funcionan con modelo B2B; es decir, para empresas que ofrecen sus servicios/productos a otras empresas y no al consumidor final.

Youtube: Es la plataforma #1 para compartir videos, por esto, es ideal para las empresas cuyos productos se puedan promocionar a través de videos tutoriales. Además, bien utilizada, puede llegar a convertirse en una herramienta para viralizar y mejorar el posicionamiento orgánico del sitio web.

Twitter: Gracias a su sistema de hashtags permite generar visibilidad y viralidad. Las marcas utilizan esta red social para realizar estudios de mercado, puesto que les permita tener una visión más global sobre lo que opinan sus consumidores. Por sus caracteres limitados, el contenido debe ser basado en la inmediatez y comunicarse sin rodeos.

Una vez se haya seleccionado la red social en la que se va a tener presencia, el paso a seguir es crear un plan estratégico guiado a contactar al público de la mejor manera, generando interacción y posicionamiento en internet.

Hay que recordar que administrar una red social requiere de tiempo, esfuerzo, dedicación y creatividad. Elegir la plataforma social que más le conviene a la empresa es una decisión que se debe reflexionar y realizar con criterio. No es estar por estar.

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